Vitamina K
Contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
Vitamina K: De factor de coagulación a regulador metabólico sistémico
Históricamente, la Vitamina K (del alemán Koagulationsvitamin) fue encasillada exclusivamente en la coagulación sanguínea. Sin embargo, la bioquímica moderna distingue radicalmente entre sus dos familias principales: la Filoquinona (K1), abundante en vegetales y centrada en el hígado; y las Menaquinonas (K2), de origen bacteriano y alcance sistémico. En Webotanix, nos especializamos en la segunda vía, entendiendo la Vitamina K no como un simple nutriente de supervivencia, sino como un activador enzimático crítico para la longevidad y el rendimiento deportivo.
La deficiencia subclínica de vitamina K funcional es una pandemia moderna. Mientras la dieta occidental suele cubrir los requisitos básicos de coagulación (K1), carece casi totalmente de las formas de cadena larga (K2) necesarias para activar las proteínas dependientes de vitamina K (VKDPs) en tejidos extrahepáticos, lo que resulta en una mala gestión del calcio y una señalización hormonal deficiente.
El Esqueleto Endocrino: La conexión Vitamina K – Testosterona
Uno de los descubrimientos más fascinantes de la fisiología reciente es que el hueso actúa como un órgano endocrino. Los osteoblastos producen una hormona proteica llamada Osteocalcina. Para que esta hormona se fije al hueso, debe ser carboxilada por la Vitamina K. Sin embargo, la forma «subcarboxilada» de la osteocalcina actúa como un mensajero químico potente que viaja a otros órganos.
Aquí radica la ciencia detrás de la inclusión de productos de rendimiento como Testox Vital Sport en esta categoría. Estudios recientes sugieren que la osteocalcina estimula directamente a las células de Leydig en los testículos para sintetizar testosterona, independientemente de la LH pituitaria. Un estatus óptimo de Vitamina K asegura la regulación de este eje Hueso-Testículo, vinculando la densidad ósea directamente con la potencia viril y la capacidad anabólica.
Bioenergética Mitocondrial: La función «tipo Q10»
Más allá de huesos y hormonas, la Vitamina K2 posee una estructura química similar a la Coenzima Q10 (ambas son quinonas con cadenas isoprenoides). Esto le permite actuar como un transportador de electrones alternativo en la mitocondria. En contextos de alta demanda energética, como el entrenamiento deportivo intenso, la Vitamina K facilita la producción de ATP (energía) y rescata la función mitocondrial defectuosa.
Esta propiedad bioenergética es fundamental para prevenir los calambres musculares y mejorar la recuperación cardíaca post-esfuerzo, proporcionando una ventaja metabólica que la Vitamina K1 dietética (espinacas, brócoli) no puede ofrecer debido a su corta vida media y secuestro hepático.
Protección frente a la «Teoría del Triaje»
El bioquímico Bruce Ames propuso la «Teoría del Triaje»: ante una escasez de micronutrientes, el cuerpo prioriza la supervivencia inmediata (coagulación/K1) sobre la salud a largo plazo (calcificación arterial/K2). Al suplementar con formas avanzadas de Vitamina K, liberamos al cuerpo de esta decisión de compromiso. Garantizamos que haya suficiente sustrato para la coagulación, pero «desbordamos» los niveles para asegurar que las enzimas carboxilasas en arterias, cerebro y gónadas también reciban su activación, protegiendo al organismo del envejecimiento acelerado.
| Familia Molecular | Vitamina K1 (Filoquinona) | Vitamina K2 (Menaquinonas) |
|---|---|---|
| Fuente Principal | Vegetales de hoja verde (Dieta) | Fermentación y Suplementación Webotanix |
| Destino Tisular | Hígado (Factores de coagulación) | Huesos, Arterias, Testículos, Cerebro |
| Impacto Hormonal | Nulo | Modulación de Osteocalcina y Testosterona |
| Vida Media en Sangre | 1-2 horas (Muy corta) | Hasta 72 horas (Sostenida) |
