Enfermedad degenerativa crónica del sistema nervioso central que afecta principalmente a las áreas del cerebro encargadas del control del movimiento. Esta es la definición aséptica de la enfermedad del Parkinson.

El segundo trastorno neurodegenerativo más común después de Alzheimer, ya que afecta a 10 millones de personas en todo el mundo. Una realidad difícil de asumir y de vivir para las personas que lo sufren, sobre todo porque no tiene cura. Por ello, cada vez es más común el uso de otros suplementos y principios activos como el CBD, que gracias a su efecto neuroprotector, pueden presentar algunos beneficios en la misma.

1.-¿Por qué surge el párkinson?

El párkinson tiene un efecto dominó. Suele estar motivado por la muerte de las neuronas de una zona del cerebro denominada sustancia nigra, encargadas de la producción de dopamina, una de las moléculas neurotransmisoras necesarias para que las señales viajen adecuadamente por el cerebro. El hecho de no producir dopamina, altera la señalización de los ganglios basales que se encargan de controlar el movimiento.

Pero el párkinson no se traduce tan solo en el temblor de manos sino también rigidez, inestabilidad postural y bradiquinesia (enlentecimiento de los movimientos). En etapas posteriores de la enfermedad pueden aparecer también problemas sensoriales, de sueño, afectivos e incluso demencia. Aunque se han dado casos en personas jóvenes, suele afectar a hombres mayores de 60 años.

En la mayoría de enfermos, el párkinson es idiopático, es decir, no tiene causa conocida. En este mismo sentido, se ha visto que los enfermos de párkinson tienen una cantidad desordenada de Cuerpos de Lewy —agregados intracelulares de conjuntos de proteínas de difícil degradación— que causan disfunción y muerte de las neuronas.

Todo ellos son causas que van afectando al enfermo aunque este no es consciente de ello. De acuerdo con la National Parkinson’s Foundation, los síntomas motores del párkinson solo comienzan a manifestarse cuando la mayoría de las células cerebrales que producen dopamina ya están dañadas.

Por otra parte, la razón por la que se dan estos sucesos es desconocida, aunque un 5% es  consecuencia directa de la mutación en determinados genes.

Bien es cierto que, en los últimos años, (European Journal of Pharmacology “The gut-brain axis in Parkinson´s disease: Possibilities for food-based therapies”) los científicos están comprobando que la calidad de las bacterias en el intestino – el llamado microbioma —influye en el progreso de la enfermedad.

2.-¿Cómo se trata el párkinson?

En la actualidad la esperanza de vida media tras el diagnóstico es de entre 7 y 14 años, y no se conoce ninguna cura, pero si se suelen tratar sus síntomas. Lo más común es administrar  levodopa, que suple la deficiencia de dopamina pero deja de ser útil al cabo de unos pocos años y causa movimientos descontrolados (discinesias).

Por otra parte, la utilización del Cannabis para paliar esta enfermedad no es nueva. Ya en 1888, Richard Gowers describió el uso en Europa en el tratamiento de dicha enfermedad en su Manual de las enfermedades del sistema nervioso (A Manual of Diseases of the Nervous System. Philadelphia, Pa, USA: P. Blakiston’s Son & Co; 1888).

3.-¿Cómo puede ayudar el CBD a los enfermos de párkinson?

Los cannabinoides actúan en el cerebro al unirse a los receptores CB1  y CB2 del sistema endocannabinoide, ECS. Además, los cannabinoides son importantes compuestos antioxidantes, protegiendo a las neuronas del daño causado por estrés oxidativo.

La zona de los ganglios basales, afectada en la enfermedad de párkinson, cuenta con una gran densidad de receptores cannabinoides CB1, lo que tiene sentido dado que el sistema endocannabinoide tiene, entre sus funciones, la del control del movimiento, generalmente inhibiendo el mismo.

Partiendo de esta base, científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Louisville en Kentucky han identificado una diana molecular, denominada GPR6, que está muy presente en la región de los ganglios basales del cerebro.

Se ha demostrado que el agotamiento de GPR6 causa un incremento de dopamina. Al actuar como un “agonista inverso” en el receptor GPR6, el CBD potencia los niveles de dopamina en estudios preclínicos.

Otras investigaciones destacan que  el CBD tiene potencial para reducir los síntomas motores relacionados con la enfermedad del Parkinson, especialmente la discinesia inducida por levodopa (DIL).

De esta manera, el CBD podría actuar como complemento para tratamientos ya existentes, o como posible tratamiento futuro. Lo que es cierto es que son necesarios más estudios que experimenten en un mayor número de pacientes para que estos compuestos del cannabis encuentren aceptación como tratamiento entre la clase médica.

Toda la información de este post así como del resto del blog tiene fines educativos por lo que no supone un asesoramiento médico profesional.

¿Habías oído hablar del CBD como ayuda para el párkinson?

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