I+D+i

Los productos de WeBotanix son el resultado de un minucioso trabajo de investigación y desarrollo. Una labor que no ha finalizado ya que los cambios de tendencia y necesidades del mercado nos obligan a estar en constante investigación y formación.  Todos nuestros productos están elaborados en un laboratorio especializado bajo normativas estrictas de fabricación GMP y la normativa de calidad ISO 9001 e ISO 22716.

El cáñamo utilizado para la extracción proviene de plantaciones de cultivo ecológico donde las semillas son cuidadosamente seleccionadas. Nuestra prioridad es la calidad del producto final.

Extracción del CBD

En primer lugar, es necesario saber que el CBD está presente en la planta como ácido carboxílico (CBDA), el cuál es inactivo. Por lo que antes de llevar a cabo la extracción es necesario aplicar calor para que ocurra el proceso de descarboxilización y podamos obtener CBD activo.

Existen varios métodos de extracción para obtener cannabidiol (CBD), a continuación, te los explicamos:

  • Extracción con aceite de oliva: es un método de extracción y muy barato y fácil de llevar a cabo, pero la extracción no es muy eficiente, y se obtiene CBD en cantidades bajas, además de que el aceite puede ser perecedero.
  • Extracción con disolvente: el CBD también puede ser extraído usando un disolvente como alcohol, etanol o butano. En este caso se extraen los cannabinoides, terpenos y parte de las clorofilas. Es interesante porque produce una extracción de los cannabinoides junto con los terpenos, lo que puede favorecer el efecto séquito. Pero los disolventes y las clorofilas presentes en el extracto final pueden ser perjudiciales para la salud humana.
  • Extracción con hielo seco: cosiste en usar hielo para que las resinas de la planta se congelen y se separen de la materia de la planta. A pesar de ser un método sencillo y que no requiere el uso de solventes, en este método no se puede controlar la pureza de CBD y el extracto contiene materia vegetal y otros cannabinoides no deseados.

Extracción con CO2

Este método es el más costoso además de que demanda una mayor especialización. Sin embargo, la eficacia y seguridad del producto final es mucho mayor, justo lo que buscamos en WeBotanix; por eso es el método que usamos.

Para esta técnica es necesario un sistema de circuito cerrado en una máquina de extracción. La materia cruda del cáñamo se coloca en una cámara de extracción, y en una cámara diferente se enfría el dióxido de carbono (CO2) a -56ºC con un aumento de la presión de 34 k por pulgada cuadrada (psi). En estas condiciones el CO2 alcanza un estado supercrítico, donde se comporta como un líquido y como un gas al mismo tiempo. Cuando esto ocurre, actúa de forma similar a un disolvente

Entonces el CO2 supercrítico pasa a la cámara de extracción donde puede mantener su densidad para cumplir con sus funciones disolventes igual que un líquido, al tiempo que es capaz de llenar la cámara por completo como un gas. Así se pueden separar los cannabinoides y terpenos del cáñamo a baja temperatura sin desnaturalizar ni dañar ninguna de las sustancias.

Después todo pasa a un separador, las sustancias extraídas se envían a un contenedor de recolección y el CO2 pasa por un condensador para volver a su estado original. De este modo, el CO2 se puede reciclar y reutilizar para volver a realizar el proceso. 

Este proceso es el más eficiente, y da lugar a un extracto puro, de alta calidad y seguro, además de no utilizar solventes contaminantes ni tóxicos, ya que el CO2 no es tóxico y se reutiliza, así que ya sabes, siempre que adquieras aceite CBD asegúrate de se haya producido con el método de extracción de CO2.

Aceite base del producto

Una vez que hemos extraído el CBD necesitamos tener una base para que se integren los cannabinoides, en general se suele utilizar un aceite, como aceite de oliva, de MCT o de cáñamo.

La principal razón por la que se utiliza un aceite como base es que los cannabinoides son de naturaleza liposoluble, es decir son solubles en grasas y no en agua. Por ello, la forma más efectiva de consumir cannabinoides es a través de una base lipídica, ya que esto va a permitir que nuestro organismo los asimile más fácilmente y aumente su biodisponibilidad.

  • Aceite de cáñamo: a menudo se utiliza el aceite de la propia planta como base, se trata de un aceite rico en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, además de dos tipos de ácidos grasos poco comunes en la alimentación humana con propiedades antiinflamatorias como el gamma-linoléico.
  • Aceite de oliva: es otra de las opciones de base para disolver los cannabinoides, su alto contenido en antioxidantes naturales permite que se conserven los extractos durante más tiempo. Contiene principalmente ácidos grasos mono-insaturados como el ácido oleico.
  • Aceite de MCT: se trata de un aceite formado por triglicéridos de cadena media (ácido caprílico y ácido cáprico), en general se suele obtener del aceite de coco, por lo que se suele denominar aceite de coco MTC. En torno al 80% de los triglicéridos de este aceite son grasa saturadas, las cuales son más fácilmente asimiladas por nuestro organismo. Esto conlleva a que los cannabinoides, y en concreto el CBD, sean también mejor asimilados por nuestro organismo favoreciendo un aumento de su biodisponibilidad, lo cual potencia las propiedades del aceite de CBD. Además, en lo últimos años se ha observado que el aceite MTC puede ser beneficioso en múltiples patologías, como la obesidad, diabetes, patologías cardiacas e incluso la epilepsia o el Alzheimer.

 

¿Por qué usamos aceite de coco?

Es la base de nuestro aceite porque ayuda a que el CBD se asimile mejor en el cuerpo, de manera más rápida y mayor cantidad. Además, se adapta a cualquier dieta saludable.

Envases

Una vez tenemos el mejor producto debíamos procurar no estropearlo en el proceso de envasado. Y es que, en ocasiones los productos cosméticos, más aquellos de origen natural, pierden sus cualidades al ser embotellados o al permanecer unos días almacenados.  Una de las preocupaciones de WeBotanix era que el consumidor pudiera disfrutar de un producto de calidad el primer día de uso y el último.  Por eso nos topamos con la necesidad de asegurar que no se pierdan sus beneficios y sean lo más duraderos posibles.

Tras una ardua labor, hallamos los envases de vidrio morado “denominados Violet Glass” indicados especialmente para productos naturales. Las propiedades de este cristal frenan los efectos nocivos de la luz, aumentan su vida útil y protegen y revitalizan su potencia.

El uso de este tipo de frascos nos permite huir de los conservantes manteniendo las propiedades del producto sin ningún tipo de alteración. El cristal violeta tiene como particularidad que ralentiza los procesos de descomposición ya que impide el paso de la luz solar por lo que no hay envejecimiento.

En definitiva, compuestos de calidad en envases sublimes. Además, los frascos son sostenibles, reciclables, reutilizables…y preciosos.

Análisis

Tras todo este proceso de elaboración, en WeBotanix encargamos a un laboratorio independiente un análisis (contranálisis) con el que asegurar las beneficiosas cualidades de los productos. Además, este contranálisis se puede encontrar en nuestra página web.

Realmente, no es un paso obligatorio y por tanto es posible que algunos productos que están en el mercado no lo tengan, por lo que no se puede demostrar su fiabilidad. Nuestro consejo es que adquieras siempre productos con CBD de empresas que proporcionen informes de laboratorio.

Estos análisis deben reflejar qué conforma exactamente el producto. Incluyen el porcentaje de cannabinoides en el aceite, así como si se han detectado en el producto fertilizantes y metales pesados como el plomo.

Si después de ver los mismos,  te surgen dudas, ponte en contacto con WeBotanix a través de nuestro formulario de contacto para pedir información.

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