Aceite de cáñamo
Rico en ácidos grasos esenciales, antioxidante y calmante, favorece la regeneración de la piel, la hidratación y la salud cutánea general.
Aceite de semillas de cáñamo: la base perfecta para la salud de tu piel
En la cosmética de alta calidad, a menudo nos fijamos solo en los ingredientes activos, como la cúrcuma o el ácido hialurónico. Sin embargo, estos ingredientes solo son eficaces si la base de la crema permite que penetren correctamente. El aceite de semillas de cáñamo (Cannabis sativa seed oil), obtenido por prensado en frío, es el vehículo ideal para este propósito.
En Webotanix lo utilizamos como matriz estructural en productos como nuestro Cremigel Óseo Recovery, la Crema Facial BIO o el Gel Íntimo Cannagyn. Es importante aclarar que este aceite se extrae de las semillas y no contiene cannabinoides; lo elegimos porque es la grasa vegetal con mayor afinidad biológica por la piel humana que existe en la naturaleza.
La proporción ideal para una piel equilibrada
La barrera protectora de nuestra piel, llamada manto hidrolipídico, necesita una combinación muy específica de lípidos para mantenerse sana y protegida frente a bacterias y la pérdida de agua. El aceite de cáñamo destaca por presentar una proporción natural de 3 a 1 entre los ácidos grasos omega-6 y omega-3, una cifra que coincide con los lípidos naturales de una piel sana.
Además, es una fuente natural de ácido gamma-linolénico (GLA). Este componente actúa como un regulador que ayuda a calmar la inflamación superficial, como rojeces o eccemas, reponiendo la cohesión entre las células de la epidermis sin causar irritación.
Un vehículo de absorción rápida y profunda
Una de las razones principales por las que incluimos aceite de cáñamo en productos destinados a músculos y articulaciones es su capacidad de penetración. Muchos geles utilizan bases densas o derivadas del petróleo que se quedan en la superficie de la piel.
El aceite de cáñamo tiene un peso molecular muy ligero, lo que permite que la piel lo absorba de forma casi inmediata. Al formular nuestro Cremigel Óseo con esta base, el aceite actúa transportando los activos antiinflamatorios (como el harpagofito o la cúrcuma) hacia las capas más profundas de la piel y los tejidos musculares. Esto garantiza un alivio rápido y efectivo sin dejar sensación pegajosa.
Hidratación sin obstruir los poros
Un temor común al aplicar aceites en el rostro es la aparición de granos o acné. Esto se mide mediante el índice de comedogenicidad, que indica la probabilidad de que un ingrediente tapone los poros. Mientras que otros aceites vegetales pueden tener índices altos, el aceite de cáñamo tiene un grado cero: es decir, no obstruye los poros en absoluto.
En nuestra Crema Facial BIO, esto permite ofrecer una hidratación profunda que ayuda a prevenir el envejecimiento sin provocar brotes de acné, incluso en pieles mixtas. Por su parte, en el Gel Íntimo, este aceite ayuda a reponer la capa protectora de la zona íntima tras el aseo, evitando la sequedad o la tirantez sin asfixiar la mucosa.
| Propiedad dermatológica | Aceites clásicos | Aceite de Semillas de Cáñamo |
|---|---|---|
| Obstrucción de poros | Riesgo medio-alto de causar acné. | No obstruye los poros. |
| Velocidad de absorción | Lenta, suelen dejar residuo graso. | Penetra sin dejar sensación grasa. |
| Afinidad con la piel | Perfil de grasas diferente al humano. | Iguala la proporción natural de la piel. |
| Efecto calmante (GLA) | Generalmente ausente. | Frena la inflamación y las rojeces. |


