Calor que sube de golpe por el pecho y la cara, enrojecimiento, palpitaciones y sudor. Los sofocos en la menopausia son uno de los síntomas más frecuentes de esta etapa y, aunque se viven en la piel, su origen está en otro sitio: en el cerebro. Durante un sofoco el cuerpo no está realmente demasiado caliente. Lo que cambia es la forma en que el cerebro interpreta la temperatura.
En este artículo repasamos, de la mano de nuestra directora técnica de I+D+i y Calidad, Tamara Álvarez, dietista-nutricionista y licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, qué ocurre en el organismo durante un sofoco, qué opciones existen según su intensidad y qué dice la evidencia sobre dos plantas muy estudiadas: el trébol rojo y la cimicífuga.
Qué ocurre durante un sofoco: el termostato del cerebro
Nuestra temperatura corporal la regula el hipotálamo, en concreto sus regiones preópticas. Funciona como un termostato: mantiene la temperatura dentro de una zona de confort térmico. Cuando interpreta que la temperatura sube demasiado, pone en marcha los mecanismos para perder calor: dilata los vasos sanguíneos de la piel (vasodilatación) y activa la sudoración.
¿Qué papel juegan los estrógenos en todo esto? En la perimenopausia y la menopausia bajan los niveles de estradiol. Este descenso modifica la actividad de un grupo de neuronas del núcleo arcuato del hipotálamo, las neuronas KNDy, llamadas así por las tres sustancias que producen: kisspeptina, neuroquinina B y dinorfina.
Con menos estradiol aumenta la señalización de la neuroquinina B y el sistema termorregulador se vuelve más sensible. El margen de la zona de confort se estrecha, de modo que una variación mínima de temperatura basta para que el cerebro active la respuesta de pérdida de calor. El resultado es el sofoco: calor súbito, enrojecimiento, palpitaciones y sudor.
Sofocos nocturnos: cuando el calor interrumpe el descanso
Cuando estos episodios aparecen durante la noche hablamos de sudores nocturnos. Despertarse con calor y sudando fragmenta el sueño, y esas noches interrumpidas se notan al día siguiente en forma de cansancio, irritabilidad y una peor calidad de vida.
Opciones según la intensidad de los síntomas
No todos los sofocos son iguales ni requieren el mismo abordaje. La intensidad y el impacto en el día a día son los que marcan el camino.
- Terapia hormonal: La terapia hormonal sigue siendo el tratamiento más eficaz para los síntomas vasomotores. No hay que demonizarla: como cualquier tratamiento, tiene indicaciones, contraindicaciones, riesgos y beneficios. Por eso debe valorarla, individualizarla y controlarla un médico.
- Fármacos dirigidos al termostato: Conocer el papel de la neuroquinina B ha permitido desarrollar fármacos que actúan sobre esta vía: los antagonistas del receptor NK3. Son medicamentos y, como tales, los prescribe el médico.
- Compuestos vegetales: Con síntomas leves o moderados se pueden valorar algunos compuestos vegetales. Con síntomas intensos o incapacitantes, lo indicado es la consulta médica: los complementos alimenticios no sustituyen a un tratamiento indicado.
Conviene recordar también que natural no significa automáticamente mejor. Las plantas tienen compuestos activos y, por tanto, también pueden tener efectos secundarios.

Trébol rojo y cimicífuga: qué dice la ciencia
Trébol rojo (Trifolium pratense)
El trébol rojo aporta isoflavonas: biochanina A (que el organismo convierte en genisteína), formononetina (que se convierte en daidzeína), genisteína y daidzeína. Estas moléculas interactúan con los receptores de estrógenos, con una afinidad relativa por el receptor beta, y por eso se les llama fitoestrógenos.
Un fitoestrógeno no equivale al estradiol. Su actividad es mucho más débil y depende del compuesto, de la dosis, del tejido y del metabolismo y la microbiota de cada persona.
En cuanto a la evidencia, un metaanálisis publicado en 2026 por Jiang y Wu en la revista European Journal of Obstetrics, Gynecology and Reproductive Biology reunió 9 ensayos clínicos aleatorizados en mujeres de 40 a 65 años. Encontró una reducción estadísticamente significativa de la frecuencia de los sofocos frente a placebo, de magnitud pequeña a moderada. Es decir, el trébol rojo puede tener su lugar en casos leves o moderados, pero no es la opción para los síntomas intensos.
Cimicífuga (Cimicifuga racemosa)
La cimicífuga no es otro fitoestrógeno: su mecanismo es distinto. Se proponen acciones a nivel central sobre la neurotransmisión, entre ellas la vía serotoninérgica, aunque su mecanismo clínico no se conoce del todo y sigue en estudio. Los estudios actuales encuentran mejoría de los síntomas del climaterio y cierta evidencia en los síntomas vasomotores.
Cómo elegir un buen complemento
Si se opta por un complemento con extractos vegetales, hay dos aspectos que conviene revisar en la etiqueta:
- Extracto estandarizado: no basta con saber que contiene una planta. Lo importante es saber cuánto aporta de sus compuestos activos; en el caso del trébol rojo, cuántas isoflavonas.
- Dosis y pauta claras: la etiqueta debe indicar la cantidad de cada ingrediente por dosis diaria y cómo tomarlo.
Cannagyn Menopausia Noche: composición y pauta
En WeBotanix hemos formulado Cannagyn Menopausia Noche para tomar por la noche, el momento en que los sofocos más afectan al descanso. Esta es su composición por cápsula:
| Ingrediente | Nombre científico | Cantidad (1 cápsula) |
|---|---|---|
| Extracto seco de trébol rojo Isoflavonas |
Trifolium pratense | 200 mg 40 mg |
| Extracto seco de ashwagandha Withanólidos |
Withania somnifera | 80 mg 4 mg |
| Extracto seco de cimicífuga Glucósidos triterpénicos |
Cimicifuga racemosa | 70 mg 1,75 mg |
| GABA | Ácido gamma-aminobutírico | 50 mg |
| Melatonina | 1,9 mg | |
| Vitamina B6 | Hidrocloruro de piridoxina | 2,8 mg (200 % VRN*) |
| Vitamina B12 | Cianocobalamina | 5 µg (200 % VRN*) |
| Vitamina D3 | Colecalciferol | 15 µg (300 % VRN*) |
*VRN: Valores de Referencia de Nutrientes según el Reglamento (UE) 1169/2011.
Además de los extractos vegetales, la fórmula incluye:
- Melatonina, que contribuye a disminuir el tiempo necesario para conciliar el sueño. El efecto beneficioso se obtiene consumiendo 1 mg poco antes de acostarse.
- Vitamina B6, que contribuye a regular la actividad hormonal, al funcionamiento normal del sistema nervioso y a la función psicológica normal.
- Vitamina B12, que contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.
- Vitamina D, que contribuye al mantenimiento de los huesos en condiciones normales.
Modo de empleo: 1 cápsula al día, un poco antes de irse a dormir. Cada envase contiene 45 cápsulas, para 45 días.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada ni de un modo de vida saludable.
¿Cuándo acudir al médico?
Consulta con tu médico si:
- Los sofocos son intensos o incapacitantes.
- Los sudores nocturnos interrumpen tu descanso de forma habitual y afectan a tu día a día.
- Quieres valorar la terapia hormonal u otro tratamiento farmacológico.
- Sigues un tratamiento médico y estás pensando en tomar un complemento.
La menopausia no empieza y termina en los ovarios: también ocurre en el metabolismo y en el cerebro. Entender qué pasa en el organismo es el primer paso para elegir, con información y acompañamiento profesional, el abordaje que mejor se adapta a cada mujer.
Mejor te lo explica Tamara Álvarez en nuestro canal de YouTube.